sábado, 7 de mayo de 2016

-8°

entiendo el punto, la nieve no tiene sabor
pero tiene gusto, creeme
un gusto agridulce a niñez
a felicidad pura de nena
de seis años y dedos hinchados
mejillas rojas guantes mojados
a la rotonda que espera
los que tienen nieve en el pelo
los que tienen nieve en fotos
los que tienen nieve entrando por la ventana.
Tengo nieve en las pestañas
y hago lo que puedo
antes que mi aliento la derrita.
Soy una intrusa en esta paz
¿por qué hay paz?
si acá es siempre gritos,
este blanco absorbe el ruido (¡gracias!),
no calla la cabeza.
Soy una intrusa en este blanco:
un hombre de palitos
en un mural de Botticelli;
una publicidad de Spotify
en un álbum de culto;
una pisada y una gota roja
como en El Llamado de lo Salvaje.
Lo Salvaje me empuja lejos.
Un té, la estufa
y a otra cosa.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario