un día te quise escuchar hablar francés
abajo de mi pino favorito tal vez
burlándote de mi rechazo a francia
y riendo espasmódico como en tu infancia
poniéndote serio cuando te das cuenta
que de reír tu inseguridad se alimenta
sos de los míos, que pedimos perdón como enfermitos
y un día te soñé despierta en uno de mis lugares favoritos
perdón por sentirte parte de mi hogar
perdón, no volverá a pasar
No hay comentarios.:
Publicar un comentario