Pecas.
Catorce,
para ser exacta;
Solo en
el lado izquierdo de tu nariz,
Cuando el
sol aún se aferraba a tu
Piel de
verano, tu cara de oasis.
En la
lista de metáforas
Con las
que de chica esperaba
Poder
comparar a quien me hallase
Solo veía
rosas y diamantes
Encajonando
en un objeto, una frase
Lo que
podía ser tan gigante
Como una
chica despeinada.
Me
engañaron, nos mintieron
Los
diamantes serán irrompibles
Para mis
pobres torpes manos
Pero
jamás verán el sol.
Y las
rosas mueren en un son ligero
Dejando a
mi culpa impasible
Pero la
tarea sería rápida y en vano
De contar
sus pétalos.
Pecalos
Me
dijeron tus iris castaños
Si tenés deseos extraños
Y te dicen que están mal,
Pecalos igual
Te hice
caso y lo haría de nuevo
Por
siempre, porque sí,
Porque
¿qué puede ser el infierno
Más que
un mundo paralelo
En el que
no te conocí?
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