y te dije para apaciguarte
“algún verano veremos” y me fui
como si no me hubiese ido mucho antes
pero ya me conocés,
se me duermen las manos a la hora de cerrar puertas
y esa no fue la última mañana donde
mi café estaba tan amargo
que lo hubieses odiado de haberlo saboreado en mí
pensé en ponerle ron de a chorros
sé que no podría tomarlo con azúcar
y no quería tomarlo con ron
sólo quería que me dejes conocerte
y ni siquiera esa puerta
me sostuviste abierta, caballero
mi café era era mi café y vos ya no estabas
te había echado sin saber por qué
a mí me gustaban las puertas abiertas
a vos te gustaban las puertas cerradas
rompí mi taza y te desgarré de mi diario
te pedí sin hablar que
cierres la puerta al salir
porque me di por vencida muy tarde
y algún verano
ya te vas a haber borrado de mí
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